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Llego tarde… otra vez…!

Estaré aquí en quince minutos, si no fuera así, vuelve a leer este mensaje.

Este, seria el mensaje perfecto para poder enviar en cuando nos retrasamos. Así la persona que nos espera, lo leería tantas veces como cuartos de hora nos retrasemos, aunque seria improbable que lo leyera mas de una sola vez… y de hecho le resultaría sarcástico recibir un mensaje así.

¿Quien no ha llegado nunca tarde? En mi caso tengo que reconocer que me gustaría poder recurrir al mensaje de arriba, que es como… circular digamos… Pero creo que en general nadie se lo tomaría bien, a si que yo en mi caso simplemente advierto ‘me retraso media hora’.

Aunque a veces escribo que me retraso media hora, la realidad se aleja bastante del mensaje. La cuestión es que la mayor parte de mis desplazamientos son en moto y aunque esta sea ágil… hay alguien o algo, una fuerza oscura y tenebrosa que se confabula contra la puntualidad que siempre logra que uno o mas obstáculos se interpongan entre mi mensaje y la puntualidad encallando incluso mi motocicleta.

Partamos de la base que hemos enviado el mensaje de ‘llego tarde’. Llegar tarde ya no es llegar pronto, pero a demás llegar tarde si llegamos tarde sobre la hora nueva, llegamos tarde dos veces? O es un re-retraso?

Suelo intentar planificar el día de trabajo en función de las reuniones con los clientes y una estimación aproximada del tiempo que voy a necesitar con cada uno de ellos. Pero luego no cuadra nada. Con el que había previsto quince minutos, acabo necesitando dos horas, y con el que había previsto dos horas, finalmente en 30 minutos estoy listo. Y si alguna vez lo planifico al revés sabiendo que será al revés de que previsto, entonces sale al revés de mi planificación inversa, es decir como lo hubiera planificado inicialmente. Concluyendo Murphy siempre tiene razón.

Suele pasar que cuando acabas antes de hora al siguiente interlocutor nunca la va bien adelantar la reunión, con  lo que se suele perder el resto de la mañana o tarde.

En función de la importancia de la reunión, aumentan exponencialmente los obstáculos e incluso el riesgo de encuentro de personas que hace meses que no veías y que insisten de una forma acaparadora en relatar todos los eventos que se han sucedido desde vuestro ultimo encuentro, de una forma claro esta, totalmente detallada.

Un obstáculo prácticamente insalvable es encontrar al jubilado al que un día le dedicaste  una medida mas que razonable de tu tiempo para que te explicara toda su vida… y si… en ese preciso momento en que mas apurado vas… que no te cabe nada mas en los brazos… que se te acaba de caer una de las siete carpetas que llevas como puedes… y que encima llegas tarde… aparece el… Tienes dos opciones, o te resignas o rozas la mala praxis y huyes de allí como si te fuera a perseguir el mismísimo demonio… ya nunca serás el mismo para ese encantador abuelo… ¨hay el Arturo… lo veo muy estresado últimamente, no es tan atento, estaba muy blanco y incluso adelgazó…¨

Si la reunión es de aquellas de vida o muerte cuenta que te vas a encontrar aquel pesado o pesada que arranca a hablar sin permitir ni un solo espacio en blanco entre medio de su discurso y que cada vez que vas a empezar  la frase de ´perdona es que he quedado y llego tarde´… te quedas con el el ´pe…´casi sin poder decir nada mas. Cuando finalmente te cuadras y le cortas el monologo, le explicas que llegas tarde, y el te deja con una frase de esas que rascan la consciencia  ´bueno, tu siempre de bólido´o ´tienes que tomarte la vida con calma, te veo con mucho estrés´, en ese momento piensas para tus adentros ´si es que hace media hora que me tienes aquí…´, pero te quedas con ese puntillo de culpabilidad ´quizás tenga razón y voy muy estresado´, cuando ves un espejo te miras y te ves como con un color pálido y casi que por un segundo le das la razón…

En ocasiones, y siempre con la mejor intención, decidimos adelantar el reloj cinco o diez minutos o inclusos quince. Pero finalmente acabamos teniendo en cuenta que adelantamos el reloj, y como ya lo hemos hecho en diversas ocasiones y con diferentes minutos cada vez, al final no sabemos si eran diez, quince o cinco y nos acabamos liando.

Para concluir que ya me estoy haciendo muy pesado, si alguien de vosotros logra un sistema infalible para llegar puntual a los sitios que me lo comente que estaré encantado de seguir y aplicar sus consejos!

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